martes, 28 de abril de 2015

AQUAE:

Sistemas romanos de abastecimiento de agua





Autor: Frontino: era del siglo I d.C.
Frase: " pongo por encima de las pirámides de Egipto y de los templos griegos el sistema de traída  de aguas de Roma porque aquellos son superfluos, inútiles aunque hermosas y famosas".

En el siglo VI d.C. en Roma existían más de 900 casas de varios públicos entre ellas 11 gigantescas termas que requerían el aporte continuo de agua.

Todas las grandes ciudades de la antigüedad estaban asentadas a la orilla de un río. Normalmente caudalosos ( Guadalquivir, Ebro, Tiber...). Pero todas tenían un rasgo en común: no usaban esas aguas para consumo humano. La aguas las traían de otro lugar porque buscaban aguas limpias, puras, sanas y agradables, que generalmente estaban muy alejadas de las ciudades, en manantiales de montaña --> Caput Aquae.

Aquaeductus: 

El acueducto es un sistema que permite transportar el agua a otras ciudades. También consiste en excavar pozos dentro o fuera de la zona habitada o construir aljibes. Cuando el poblamiento alcanza la categoría de auténtica ciudad, se hacen necesarios sistemas de conducción que obtengan el agua en los puntos más adecuados del entorno y la lleven al lugar donde se ha establecido la población. Incluso cuando la población estaba a orillas de un río, la construcción de conducciones era la mejor forma de garantizar el suministro, en vez de extraer el agua del río que, aunque estuviera muy cerca, generalmente tenía un nivel más bajo que el poblado. Se hacía el acueducto porque el agua era de mejor calidad que la del río. El recorrido se hacía por canales y se situaban cada cierto tiempo cajas de agua o arcas de agua, que son pequeños depósitos que servían para regular el caudal. Se usaban sifones para salvar un camino. Como los puentes son la parte más visible de la obra, ha quedado la costumbre de llamar «acueducto» a la propia arquería.  Las soluciones aplicadas a los acueductos romanos se siguieron hasta el siglo XIX.  Los romanos construyeron los acueductos más importantes en tamaño en todos sus territorios. Un acueducto arranca en un sistema de captación de agua. El agua pasa de forma controlada a la conducción desde un depósito de cabecera (caput aquae). La construcción de un acueducto exige el estudio minucioso del terreno que permitirá escoger el trazado más económico para permitir una pendiente suave y sostenida sin alargar demasiado el recorrido de la obra. Se usan canales (riui) sin presión (circulando en lámina libre)










               









Cuando se ha de vencer una fuerte depresión, se recurre a la construcción de complicados sistemas de arquerías (arcuationes) que sostienen el canal y lo mantienen al nivel adecuado. Si el terreno se eleva, el canal queda soterrado (riuus subterraneus) y forma una galería subterránea (specus) excavada en la roca. Las conducciones subterráneas por canal suelen estar comunicadas con la superficie por medio de pozos (putei). Por ellos se puede acceder al acueducto para su limpieza y mantenimiento. Los túneles servían también para extraer escombros e introducir materiales durante la construcción. Los canales se revestían con un mortero impermeable compuesto de cal y pequeños fragmentos de cerámica triturada (opus signinum). El agua conducida por el canal del acueducto se recogía en un depósito de cabecera. Cuando el desnivel a salvar era importante, la presión del agua podía reventar la tubería. En distintos puntos de las conducciones se intercalaban dispositivos del agua para permitir que los arrastres sólidos se decantaran, cajas de agua o arcas de agua. Los ejemplares de mayor envergadura son pequeños depósitos de obra (piscinae limariae)revestidos de opus signinum.  La cosas fueron así durante los primeros 441 años. Su primer acueducto fue subterráneo, el Aqua Apia, que se extendía unos 16 km, construido por Apio Claudio Craso en el año 312 a. C. Más tarde, construyeron el primero que llevaba agua sobre la superficie, el Aqua Marcia que recorría unos 90 km. La conducción del Anión Viejo, construida en el 273 a. C., carece de arquerías, según Frontino. Todas las demás conducciones de Roma poseen tramos importantes de arquerías. El acueducto que alimentaba Cartago, del siglo II, recorría una distancia de 132 km desde Zaguán, de los cuales 17 km eran en arquería. Se sabe también por Frontino, se fueron sustituyendo en algunas de las conducciones los rodeos que exigía el trazado subterráneo por trazados más cortos sobre arquerías. El trazado del acueducto del Anión Viejo incluye un sifón.




                                                

komeder2.jpg


















martes, 21 de abril de 2015

EXCURSIÓ DE TARRAGONA:

-Murallas de Tarragona
-Muros megalíticos
-Sillares romanos
-Torre de vigilancia
-Centro ciudad: cardo, decumanus, templo de Augusto, foro provincial, pretorio, circo.
-Cerca del foro: las inscripciones (12 fotos)

-Amfiteatro

1. Murallas de Trragona




                                                       



                      













2. Muros megalíticos



3. Sillares romanos



                                                       

                                                           
4. Torre de vigilancia






















                                                                             


5. Templo Augusto



-Foro provincial


     

                                                                           


-Pretorio



-Circo


                           























-Inscripciones

Es mostra Snapchat-5939053554842967693.jpg.
Es mostra Snapchat--209122239404697364.jpg.                                                                   











                                                                              Es mostra Snapchat-1835736259525437989.jpg.
Es mostra Snapchat-2877776482599522546.jpg.




















                                                                         Es mostra Snapchat--787970328959621155.jpg.
Es mostra Snapchat-1465071592680036922.jpg.






                                                      Es mostra Snapchat-4092199707408625914.jpg.                         
Es mostra Snapchat-3750728835641561359.jpg.




















                                                                    Es mostra Snapchat--814183107210859200.jpg.



6. Anfiteatro
































martes, 14 de abril de 2015

Tàrraco:
1. Breve historia de Tarragona: precedentes romanos, dominio romano; los visigodos; los árabes.
2. Descripción de las partes principales de la ciudad romana: anfiteatro, teatro, circo, los dos foros, templo de Augusto, murallas.
3. Restos romanos de la provincia: acueductos, arco de Bará y monumento a los escipiones.
1.
L'any 218 aC, Anníbal, el cabdill púnic, conqueria Sagunt, ciutat aliada de Roma, i trencava així les clàusules del Tractat de l'Ebre firmat vuit anys abans entre Cartago i Roma. Declarada per segona vegada la guerra entre les dues urbs, Anníbal es va dirigir amb el seu exèrcit cap a Itàlia en una expedició sorpresa. Tot allò que no es va considerar imprescindible per a la llarga marxa es va deixar en un campament instal·lat a prop d'una ciutat ibèrica del nord-est hispànic que Polibi denomina en grec Kissa i Livi, en llatí, Cissis.
L'exèrcit romà va desembarcar a la ciutat aliada d'Emporion (Empúries) i es va dirigir tot seguit contra la base cartaginesa, va conquerir-ne el campament i el seu ric botí, i també Cissis, la ciutat ibèrica veïna que, tanmateix, només va donar, ens diu Tit Livi, un botí molt pobre: "parament bàrbar i roba d'esclaus". Seguidament, l'exèrcit romà va establir un campament d'hivern que els dos autors denominen ja Tarraco.
La Guerra Púnica en terra hispana duraria dotze llargs anys, durant els quals la ciutat i el castrum veí van experimentar una activitat incessant. Per a Roma, Tàrraco va ser el seu quarter general a la península Ibèrica: lloc d'hivernada de l'exèrcit, port d'arribada de reforços i subministraments des d'Itàlia, residència dels ostatges que asseguraven la fidelitat dels aliats ibers, tresor del botí de guerra aconseguit, seca monetal, presidi de presoners, graner i magatzem d'intendència.
Durant la guerra es van encunyar a Tàrraco dracmes i denaris de plata i també unitats de bronze per pagar les tropes i atendre les despeses de l'exèrcit. Aquestes monedes tenen com a anvers un cap viril i com a revers un o dos genets acompanyats de la llegenda ibèrica Kese, el nom de la ciutat ibèrica conquistada. Kese i Tarraco devien ser doncs les denominacions ibèrica i llatina d'una mateixa ciutat. 
Un nou exèrcit va desembarcar a Tàrraco i l'any següent hi va arribar un nou general amb més tropes. 

El dominio romano:
A lo largo de los siglos de dominio romano sobre las provincias de Hispania, las costumbres, la religión, las leyes y en general el modo de vida de Roma, se impuso con muchísima fuerza en la población indígena, a lo que se sumó una gran cantidad de itálicos y romanos emigrados, formando finalmente la cultura hispano-romana. La civilización romana, mucho más avanzada y refinada que las anteriores culturas peninsulares, tenía importantes medios para su implantación allá donde los romanos querían asentar su dominio, entre los cuales estaban:
  • La creación de infraestructuras en los territorios bajo gobierno romano, lo que mejoraba tanto las comunicaciones como la capacidad de absorber población de estas zonas.
  • La mejora, en gran parte debido a estas infraestructuras, de la urbanización de las ciudades, impulsada además por servicios públicos utilitarios y de ocio, desconocidos hasta entonces en la península, como acueductos,alcantarillado, termas, teatros, anfiteatros, circos, etc.
  • La creación de colonias de repoblación como recompensa para las tropas licenciadas, así como la creación de latifundios de producción agrícola extensiva, propiedad de familias pudientes que, o bien procedían de Roma y su entorno, o eran familias indígenas que adoptaban con rapidez las costumbres romanas.
Los visigodos:
Després de la caiguda de l'Imperi romà, arribaren els pobles germànics. El rei visigot Euric va saquejar i destruir la ciutat el 480. Així, la majestuosa capital romana esdevindria en poc temps una simple ciutat gairebé despoblada al sud de la nova capital, Barcelona.
A poc a poc, la població es recuperà fins a ser una de les metròpolis més importants d'Hispània, però no es va arribar als nivells de l'època romana. Hi fou important la comunitat cristiana, encapçalada per l'Arquebisbe de Tàrraco. El 711 tenia una seca que encunyava moneda per Àkhila II.

Los árabes:
Els invasors àrabo-berebers s'empararen de Tarragona en una data compresa entre el 714 i el 718. Tradicionalment hom creia que la ciutat va ser expugnada violentament i profundament saquejada. Aquesta creença vindria confirmada per la fugida del bisbe Pròsper de Tarragona. Tanmateix no hi ha cap testimoni arqueològic que avali aquesta creença, amb la qual cosa s'admet que, hipotèticament, la conquesta va ser pacífica o escassament violenta. Allò que està clar és que Tarragona (Tarraquna a les fonts musulmanes) amb la seu episcopal vacant i situada en una posició massa extrema dins Al-Andalus, va perdre rellevància com centre urbà. Aquest fet indubtable ha donat lloc a un altre tòpic historiogràfic, el de la ciutat abandonada, fantasmal, immens camp de runes colossals però buida. En cap cas aquest clixé s'adapta a la realitat. La ciutat difícilment va restar mai buida de manera permanent, i és clar que el seu domini va ser objecte de disputa entre moriscs i cristians. Sota Carlemany, Tarragona va ser incorporada segurament de manera efímera, dins l'anomenada Marca Hispànica. La disponibilitat d'una seu episcopal vacant amb dret a la primacia de les Hispaniae, era un estímul per al príncep cristià veí més poderós: el comte de Barcelona, que d'aquesta manera podia reforçar la seva independència envers el rei de França atès que, eclesiàsticament, depenia del bisbat de Narbona. El poder andalusí, de totes maneres, va frustrar diverses vegades la restauració de l'episcopi tarragoní i, per tant, la seva definitiva incorporació a l'òrbita cristiana. El primer intent conegut va ser el 960, sota el comte Borrell II de Barcelona. Durant el S XI es coneixen diversos intents d'incorporar la ciutat al domini del comte de Barcelona, però la pròpia reiteració dels intents demostra que aquesta apropiació i domini eren, com a màxim, precaris. El 1116, el comte Ramon Berenguer III s'emparà de Tarragona. Aquest cop ja de manera definitiva restaria sota domini cristià, dins l'òrbita feudal del Comtat de Barcelona.

2.
El anfiteatro de Tarraco es un edificio romano construido muy cerca del mar, tras la muralla de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis.
Fue construido a finales del siglo II d.C., en un espacio que había sido un área funeraria. Durante el imperio de Heliogábalo, a principios del siglo III d.C., en el anfiteatro se llevaron a cabo diversas reformas. En conmemoración de este hecho, el podium se coronó con una gran inscripción monumental, de la que se conservan numerosos fragmentos. El 21 de enero del año 259, en el marco de las persecuciones contra los cristianos en época del emperador Valeriano, fueron quemados vivos en la arena del anfiteatro el obispo de la ciudad, Fructuoso y sus diáconos, Augurio y Eulogio.
Durante el siglo V, y como consecuencia de la política religiosa de los primeros emperadores cristianos, el anfiteatro fue perdiendo sus funciones originarias. Un siglo después se aprovecharon las piedras de éste, sobre todo los sillares de la gradería, para construir una basílica cristiana de tres naves que conmemoró el lugar del martirio de los tres santos de la Iglesia tarraconense. Alrededor del templo se construyó un cementerio con tumbas excavadas en la arena y mausoleos funerarios adosados a la iglesia. La invasión islámica abrió un período de abandono del conjunto hasta que, en el siglo XII, se erigió sobre los cimientos de la basílica visigótica un nuevo templo bajo la advocación de Santa María del Milagro. De estilo románico y planta de cruz latina, una sola nave y un ábside cuadrángular. La iglesia se mantuvo en pie hasta 1915.

Amphitheatre of Tarragona 02.jpg

El Teatro romano de Tarraco es un edificio romano ubicado en los alrededores del complejo del foro de la colonia, en la ciudad de Tarraco, capital de la provincia Hispania Citerior Tarraconensis, actual Tarragona.  El teatro fue construido en época de Augusto a finales del siglo I a.c., como resultado de la monumentalización del Fórum de la Colonia, y era uno de los edificios más emblemáticos de Tarraco.
El edificio se utilizó hasta finales del siglo II, fecha en la que se abandonó su uso. En el siglo III, después de un incendio en el recinto, en la zona monumental anexa al teatro se hicieron nuevos edificios usando los materiales del teatro.
El teatro se encuentra en condiciones de abandono sin museización, pese a que fuese declarado patrimonio de la Humanidad. Recientemente se ha habilitado un mirador en la calle Sant Magí y se está trabajando en la rehabilitación del espacio del teatro así como de las construcciones de su alrededor. Para su construcción se aprovechó la pendiente natural del terreno, como en el caso del Anfiteatro de la misma ciudad, para recortar una parte del graderío. Para el resto se utilizó un sistema de criptopórticos anulares. La scaena era el lugar destinado a las representaciones teatrales, y se componía de una plataforma elevada sobre un pódium decorado con exedra. En la parte posterior de la escena se diseñó una plaza con jardines para el acceso de los espectadores al Teatro, y en su centro existía un gran estanque con estatuas sobre pedestales en su interior. El escenario (proscaenium) estaba cerrado por una fachada monumental decorada (frons scaenae).


                       Teatre Romà de Tarragona-4.JPG


El Circo romano de Tarraco es un edificio romano conservado en la actual Tarragona. Se construyó impulsado políticamente por el Concilium provinciae Hispaniae citerioris, reunión anual de los representantes de la provincia Citerior, y se ubicó muy cerca del Fórum Provincial de Tarraco, dentro del recinto amurallado en la terraza inferior de la Parte Alta de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia Hispania Citerior Tarraconensis.
Fue construido a finales del siglo I d.c. Por el mandato del emperador romano Domiciano. en él se celebraban los ludi circenses (carreras de caballos). El circo se mantuvo en uso hasta mediados del siglo V(5) momento en que la arena y las bóvedas perimetrales fueron trasformadas en nuevos espacios residenciales (La ciudad se recogió en la "parte alta" a partir del siglo V debido a la creciente desestabilidad del imperio romano, ocupando las antiguas instalaciones del forum provincial y del circo). Durante las siguientes épocas se aprovecharon progresivamente las estructuras originales como soporte de las nuevas construcciones, de manera que el circo acabó por incrustarse en el mismo centro urbano de Tarragona, lo que curiosamente facilitó que sea probablemente el mejor conservado del mundo. Se conserva y es visitable la parte de la cabecera oriental, donde se sitúa la puerta triunfalis y buena parte del graderío. Además, son visitables varias de las vueltas interiores del circo, que aguantaban el graderío superior, cuya dimensión conservada es también un récord sobre los demás circos romanos conservados. Estas vueltas se adentran en muchos casos en las entrañas del casco antiguo.

                       Tarragona.Circo.Romano.jpg

El Foro Provincial de Tarraco era un conjunto monumental inmenso (18 ha), constituido por dos grandes plazas porticadas que albergaban los principales edificios administrativos, religiosos y culturales de la ciudad de Tarraco, capital de la provincia romana Hispania Citerior Tarraconensis, en la actual España. Se trata de una de las localizaciones del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Conjunto arqueológico de Tarraco», en concreto la identificada con el código 875-003 para la plaza de representación y 875-002 para el recinto de culto.
Fue construido por los romanos en el año 73 d.C., por orden del emperador Vespasiano. Su uso se mantuvo hasta la mitad del siglo V, a partir del cual se ocuparon los edificios que rodeaban la plaza como viviendas privadas. A partir del siglo XII se urbanizó el interior de la plaza y se definió un trazado de calles que se ha mantenido hasta la actualidad. Este espacio corresponde al entramado de calles que conforman buena parte del barrio medieval de Tarragona.
El espacio constaba:
  • El recinto de culto presidía la sede del concilium, estaba situado en la zona más alta de la ciudad, hoy ocupada por la Catedral, la plaza de la Catedral y otros edificios. Se trataba de una impresionante plaza de 153 m. por 136 m., rodeada por un muro perimetral de 9 m. de alto que sostenía la cubierta de un pórtico con columnas, de unos 11 m. de ancho, que rodeaba toda la plaza. En el marco de esta plaza porticada se encontraba el gran templo de Augusto, del que se saben sus impresionantes proporciones (las columnas median unos 13,5 m. de alto), pero no su exacta ubicación.
  • La plaza de representación estaba colocada en una terraza más baja que la zona de culto, conectada a ésta por una gran escalinata, que coincide con las actuales escaleras enfrente de la Catedral. La plaza medía 175 m. de ancho por 318 m. de largo, siendo así la plaza más grande jamás construida por el Imperio Romano. Tres de los cuatro lados de la plaza estaban delimitados por un podio elevado cubierto por un amplio espacio porticado que se apoyaba sobre un muro de pilastras (del cual aún se pueden observar muchos fragmentos en la ciudad). Tras este pórtico se alzaba una larga bóveda, de la que se conservan diversos tramos, como las llamadas bóvedas del Pallol o del Pretorio, que, seguramente, sustentaban una galería superior. En los ángulos meridionales de esta plaza se encuentran las torres de la Antigua Audiencia y del Pretorio, que funcionaban como caja de escaleras que daba acceso desde el nivel inferior del circo a la plaza a y la galería superior.


Pretori (Tarragona) - 2.jpg

El Foro colonial de Tarraco, capital de la Provincia de Hispania Citerior, es el espacio donde se desarrollaban los asuntos administrativos y comerciales de la ciudad romana. Es una de las localizaciones del Lugar Patrimonio de la Humanidad denominado Conjunto arqueológico de Tarraco.
Los vestigios arqueológicos del foro de la Colonia fueron documentados a partir de la segunda mitad del S.XIX, cuando fueron derribadas las antiguas murallas renacentistas que cerraban la ciudad a la altura de la actual Rambla Nova. Las evidencias de que los restos eran de gran importancia provocaron, cerca de 1920, la excavación arqueológica de la parte que aún no había sido urbanizada y que hoy se corresponde con el recinto conocido como el Foro de la Colonia o Foro local.
El foro de Tarraco fue destruido por un incendio durante una incursión de los bárbaros, y finalmente se perdió el rastro. A finales del siglo XIX, al urbanizarse este sector de Tarragona, se puso al descubierto parte de las ruinas del foro local. Los hallazgos de la basílica, el pórtico con las y la curia, y la probable existencia de un templo acreditan su función central, que sería simultáneamente mercado y lugar de administración y representación para la ciudad.

Tarragona - Foro colonial 1.JPG


El Templo de Augusto es un templo de culto, erigido en Tarragona durante el imperio romano.
Tarraco, en la época romana, fue una ciudad de gran esplendor e importancia en el imperio romano, y la capital de la región norte de Hispania. Explica el historiador romano Tácito (Ann. I, 78) que en el siglo I después de Cristo una representación de tarraconenses pidió al emperador Tiberio autorización para levantar un templo de culto a su antecesor de Augusto, que había muerto un año antes y que fue quien otorgó a Tarraco la capitalidad de la provincia Hispania Tarraconensis, la más grande del antiguo Imperio.
El templo de Tarragona podría haber sido el primero que se le dedicó fuera de Roma. Su existencia se conoce a través de unas monedas romanas que lo reproducen y que se acuñaron en el año 15 después de Cristo con la imagen de Augusto, en una cara, y la de un templo dedicado a éste. Hacia la mitad del siglo V o inicios del VI, en pleno período tardorromano, el templo de Augusto se desmontaría para utilizar los sillares en la construcción de una catedral visigótica, así como dependencias eclesiásticas y civiles relacionadas con nuevo poder establecido en la ciudad. Posteriormente, se levantó en el siglo XII sobre sus cimientos la actual catedral de Tarragona; quedando los cimientos del templo sepultados bajo el suelo de la catedral hasta que las excavaciones iniciadas en 2007 descubrieron los restos arqueológicos del que se supone que fue el Templo de Augusto.





Les muralles romanes de Tarragona és una de les primeres grans obres que els romans van emprendre, després del desembarcament dels Escipions a Empúries, l'any 218 aC, i de l'arribada a Tàrraco. I és que Tàrraco, en el context de la Segona Guerra Púnica, va constituir la principal base militar romana.
Des de l'època romana, amb la primigènia estacada de fusta que envoltaria l'establiment militar i les dues fases constructives inicials, fins a l'actualitat, aquesta muralla ha anat patint tota una sèrie de transformacions i s'ha anat refent quan ha estat necessari de forma que, avui en dia, és el resultat de pràcticament vint-i-dos segles d'evolució. A més, amb el temps, parts de la mateixa s'han anat integrant dins les edificacions medievals, modernes i contemporànies de la ciutat formant avui una unitat en si mateixes.
La primera, datada en els primers anys de la presència romana, amb una amplada de 4 metres per 6 d'alçada; era reforçada mitjançant torres de planta quadrangular de les quals en coneixem tres: la de Minerva (o Sant Magí), la del Cabiscol (o Seminari) i la de l'Arquebisbe (reconstruïda al segle XIV). La segona fase respon a un canvi de plantejament arquitectònic i estratègic amb la fita d'augmentar l'amplada a 6 metres i l'alçada a 12. Aquesta segona fase es produeix pocs anys més tard de la fundació de la ciutat i, sembla, que es pot relacionar amb les campanyes militars del cònsol Cató per reprimir la revolta de les tribus indígenes, tot just començat el segle II aC.
Les muralles han experimentat nombroses modificacions i restauracions, especialment durant l'edat mitjana i arran de la guerra de Successió (s. XVIII). L'element medieval més important que es conserva és la torre de l'Arquebisbe o del Paborde, construïda al segle XIV damunt dels fonaments, clarament visibles, d'una torre romana.


 



3.
La Torre de los Escipiones es una torre funeraria construida por los romanos a las afueras de Tarraco, antigua ciudad romana que se corresponde con la actual ciudad de Tarragona. La torre de los Escipiones es uno de los elementos del «Conjunto arqueológico de Tarraco», declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, siendo identificada la torre con el código 875-010. Es una de las tres torres funerarias romanas mejor conservadas de la Península Ibérica, con la Torre Ciega y la Torre de Sant Josep.
Se construyó en la mitad del siglo I d.c, a seis kilómetros de la ciudad de Tarraco, capital de Hispania Citerior, en el trazado de la Vía Augusta, la calzada romana que atravesaba toda la Península desde los Pirineos hasta Gades, y és uno de los monumentos funerarios de la época romana que aún se conservan más importantes de toda la península ibérica.

TarragonaTorreScipioni.jpg


El Arco de Bará es un arco de triunfo construido por los romanos a unos 20 kilómetros al nordeste deTarragona, en la localidad de Roda de Bará. El arco de Bará es uno de los elementos del «Conjunto arqueológico de Tarraco», declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, siendo identificada la torre con el código 875-014.
El arco está situado sobre el trazado de la Vía Augusta, hoy convertida en la carretera N-340. Es un arco honorífico constituido por un cuerpo central sobre un podio, decorado con falsas pilastras acanaladas que culminan en capiteles corintios. Tiene una única abertura en arco de medio punto. La parte superior de la construcción tiene un entablamento formado por arquitrabe, friso y cornisa. Está construido con piedra calcárea, probablemente de algún yacimiento cercano.
La construcción del monumento deriva del testamento de Lucio Licinio Sura y se hizo en el reinado de Augusto, sobre el año 13 a. C. 

                               Spain.Catalonia.Roda.de.Bara.Arc.Bera.jpg


La Torre de los Escipiones es una torre funeraria construida por los romanos a las afueras de Tarraco, antigua ciudad romana que se corresponde con la actual ciudad de Tarragona. La torre de los Escipiones es uno de los elementos del «Conjunto arqueológico de Tarraco», declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, siendo identificada la torre con el código 875-010. Es una de las tres torres funerarias romanas mejor conservadas de la Península Ibérica.
Se construyó en la mitad del siglo I d.c, a seis kilómetros de la ciudad de Tarraco, capital de Hispania Citerior, en el trazado de la Vía Augusta, la calzada romana que atravesaba toda la Península desde los Pirineos hasta Gades, (Cádiz), y és uno de los monumentos funerarios de la época romana que aún se conservan más importantes de toda la península ibérica.
Es un monumento turriforme, con tres plantas superpuestas en forma decreciente. Está construida con sillares rectangulares. En el cuerpo intermedio hay dos relieves que representan al dios de Frigia Atis divinidad de la muerte y la resurrección, hijo de Pessinunte y además en el mismo nivel se encuentra una cámara funeraria que cobijaba el ajuar del difunto; Mide en su base 4,40 x 4,70 m.
TarragonaTorreScipioni.jpg